miércoles, 20 de agosto de 2025

El eco de otro universo

Hoy no me despido de ti como lo hice aquella vez, cuando creí que era el final. Porque no es el final. Es más bien una pausa larga, una de esas pausas que el alma necesita para comprender lo que el cuerpo no alcanza a procesar.

Te amé cuando no debía. Me amaste cuando aún no sabías si podías. Y, sin embargo, nos encontramos. Nos sostuvimos. Nos dimos lo que pudimos con la intensidad que teníamos. Nunca fue un juego. Fue real.

Pero hoy, tú ya no estás en el mismo punto. Has elegido caminar sin esta historia entre tus manos, y yo lo entiendo. Porque mientras yo buscaba reparar mi carencia en el calor de tu risa, tú descubriste que no necesitabas llenar ningún vacío. Y eso, lejos de alejarme de ti, me hace admirarte más.

No me duele tu decisión. Me duele lo mucho que aún te amo.

Lo reconozco, me cuesta soltar. No porque quiera retenerte, sino porque todavía vibra en mí todo lo que fuimos. Pero no voy a luchar en contra de tu libertad. Ya lo habíamos prometido desde aquella vez, que cuando llegara el momento, sabríamos dejarnos ir.

No vengo a reclamarte. Vengo a decirte que fuiste, eres y serás una de esas personas que el tiempo no borra. Que incluso si no vuelves, algo de ti quedará grabado en mi forma de mirar, de reír, de escribir. Que no todo amor necesita durar para ser eterno.

Así que sí, me cuesta aceptarlo, pero sé que ambos debemos avanzar. Solo por favor, no olvides nunca lo importante que eres para mí.

"Somos el eco de otro universo"

No hay comentarios:

Publicar un comentario